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FOTO: vivirmexico.com
Por José Jiménez
En el transporte público concesionado se coincide de primera mano en que se tiene una situación pésima, de mala calidad y mal servicio. Los prestadores del servicio, los concesionarios microbuseros, demandaban un aumento de dos pesos al precio del pasaje y solo se les autorizó un peso con la promesa de mejorar servicio y unidades. Situación que puede resultar en que este incremento al transporte provoque un aumento de precios y que el servicio ni se mejore.
A caso, una de las rutas que muestran el mal estado de este servicio es la Ruta 35, al oriente de la ciudad y favorecida directa de la Línea 12 del Metro al situarse a la salida de las estaciones, principalmente usa un parque vehicular tipo “Combi”, en la que los pasajeros son transportados con inseguridad e incomodidad y en la que se ha modificado la estructura de este tipo de vehículo, amontonando asientos para meter más pasajeros en el mismo espacio, que sufren si son obesos o de talla gruesa, con el principal propósito de lograr más ingreso por traslado.
De una estructura original del tipo “combi” para 10 pasajeros, se pasa a 11 colocando asientos de tres a cuatro pasajeros, a 12 con un asiento más en una lateral, y a catorce con tres asientos más a los dos laterales. Un nuevo modelo tipo suburbano va a los 20 pasajeros en su forma original, que a primera intención y sin modificar, muestra mayor capacidad aun cuando se sigue la lógica de meter los más pasajeros en el espacio que se pueda sin importar comodidad o seguridad.
A caso de la Ruta 35 se tiene además que presta el servicio de manera insegura tanto para los pasajeros como para el conductor al colocar una cortina negra de separación que impide verse, así no se sabe quien conduce, si esta en condiciones físicas y de presentación para hacerlo, sin tener el tarjetón que lo acredita y mucho menos que este a la vista, sin cartulina de tarifa en casos, con radio estéreo a alto volumen, con sabrosas piezas musicales, que tanto impide comunicación como la petición de parada o cobro, en casos también con televisión para el conductor y acompañantes en la parte delantera restándole atención al conducir.
A esto las autoridades deberán, tanto seguridad pública como la cambiante de nombre de transporte y vialidad a movilidad, así se lo señala la ley, regular y verificar condiciones del servicio de transporte, presentar propuestas de mejoramiento del transporte tanto en desplazamiento, funcionalidad, comodidad y seguridad.
La autoridad está obligada a cumplir con lo que le señala la ley, el prestador del servicio a cuidar su fuente de empleo e ingresos prestando un servicio seguro y digno.
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